Saber y conocer
Todo turista, el que más por el que menos, debe en algún momento abrir su mente en algún momento del viaje. Se encuentra con nuevas formas de hacer las cosas, y tal vez alguna de ellas le parezca una locura, pero siempre hay ahí una lección de vida, aparte del disfrute, que se puede aprender. El viaje posee esa vertiente, más allá de la lúdica, que podríamos llamar sociocultural: nos expone de cerca a otras formas de vivir y a maneras alternativas de resolver los problemas comunes a todos los seres humanos. Toda esa información puede conocerse a través de internet, enciclopedias, mapas, fotografías, documentales de televisión… pero, igual que es a través de la práctica que se adquieren nuestras mejores habilidades y no sólo con leer un manual, sólo al experimentar un país en vivo se puede enriquecer uno mismo y su propia cultura a través de la experiencia personal
Ahí radica la diferencia, porque una es saber y otra conocer.
Panorámica del turismo mundial
Según la OMT (Organización Mundial del Turismo), a día de hoy el negocio del turismo es superior al de las exportaciones de petróleo, productos alimenticios o automóviles. El turismo se ha convertido en uno de los principales motores en el comercio internacional y representa a la vez una de las mayores fuentes de ingresos para muchos países en desarrollo.
Este sector ha experimentado durante décadas un crecimiento continuo y en un proceso de diversificación constante. Mientras que en los años 50 del siglo pasado se contabilizaron apenas 25 millones de turistas internacionales, ya en 2014 el volumen había alcanzado más de 1100 millones, volviéndose así uno de los motores clave para el progreso económico más importantes del mundo.
El turismo en Paraguay
No, no vamos a elencar los atractivos turísticos de Paraguay. O, al menos, no con objeto de explorarlos como turistas, sino como inversores. Y como inversores sí nos interesa conocer que Paraguay es maravilloso.
La diversidad y riqueza de su flora y su fauna, sus distintos entornos, su cultura que combina lo mejor del indigenismo guaraní y de la herencia hispana, un clima amable, una gastronomía sabrosa, variada y con personalidad propia, una hostelería profesional y emergente, fiestas típicas, autenticidad, seguridad tanto en la sociedad como jurídica y financiera.
Gracias a todo lo anterior, el mercado turístico de Paraguay prácticamente se ha duplicado cada año en los últimos tiempos.
También, en parte, por los brasileños y argentinos que atraviesan fácilmente la frontera con objeto de hacer compras. Esto es debido a la bajísima presión impositiva (por ejemplo, un IVA máximo del 10%) en comparación con otros países limítrofes y a la diferencia a favor de Paraguay en el coste de la vida. Al ser ciudadanos de un país miembro de Mercosur, pueden cruzar las fronteras sin visado ni pasaporte, al igual que podrán hacer los residentes en Paraguay una vez gestionada su residencia permanente con la ayuda de Living in Paraguay, la única consultora europea especializada en la reubicación e inversión en Paraguay.
Además del turismo comercial tradicional, otras opciones que se desarrollan en la actualidad se valen de la tradición agrícola del país para establecer rutas del mate, de la caña, etc. o aprovechan la herencia indígena para introducirse en la tradición cultural en rutas por paisajes únicos y pueblos con encanto por los que conocer la rica artesanía de cada provincia.
El calendario paraguayo está plagado de fiestas que fusionan la tradición católica con la indígena: juegos populares como los que se celebran en San Juan (más variados e insólitos que saltar las hogueras), comidas típicas de las distintas celebraciones y épocas del año, ferias artesanales como el festival del Ñandutí, la devoción de la Virgen de la Merced o de la Candelaria, las fiestas de febrero dedicadas a San Blas, festivales gastronómicos de cada región, etc. Personas de todas partes de América y cada vez más europeos descubren y disfrutan de estas fiestas nacionales y locales.
Como consecuencia, el mercado hotelero clásico ha crecido vertiginosamente desde 2013, tanto en establecimientos como en número de habitaciones y camas. No obstante, todavía se encuentran en pañales otras formas de alojamiento más recientes y ya habituales en Europa como es el alquiler turístico. El mayor crecimiento de este negocio se está dando en Asunción, donde además crece la oferta de pequeños hoteles boutique, seguida de Ciudad del Este, Encarnación, Villarrica, Salto del Guairá, con infraestructuras y alojamientos con cualquier comodidad.
Conclusiones
Paraguay ha dado grandes pasos para volverse atractivo a visitantes americanos y europeos, quienes pueden optar entre una gran variedad de destinos y entornos desde un mundo prácticamente intocado como el Gran Chaco, que suele llamar mucho la atención a los occidentales, hasta las grandes ciudades, con todas las comodidades modernas.
Al tratarse de uno de los países más seguros y tranquilos de Sudamérica, los viajeros que se atreven a salir de los destinos más tópicos descubren un espacio todavía por descubrir para la mayoría. Aun así, por sus condiciones resulta ideal tanto para jóvenes en busca de exotismo como para familias tras un destino tranquilo, para parejas como grupos de amigos, para la tercera edad, etc.
Los líderes paraguayos son conscientes de que carecen de una experiencia profesional consolidada en el turismo a todos los niveles, desde el mercado residencial hasta la gestión cultural. No obstante, cuentan con las mejores condiciones naturales, un mercado todavía emergente y que no ha tocado techo y la mejor materia prima de todas, que es la amabilidad, profesionalidad y orientación hacia la atención de toda su población.
Es por esta singular combinación de circunstancias que cualquier novedad y emprendimiento en este sentido será siempre bienvenido y contará con unas posibilidades de éxito superiores a las de cualquier otro espacio.
De manera que ahora ya contamos con una visión panorámica del mercado turístico de Paraguay y de sus distintas posibilidades de inversión. Ya podemos decir que las sabemos. Ahora sólo falta determinar si queremos conocerlas.